Thursday, May 04, 2006

Idioma


- Abra bien la boca - me dijo el doctor introduciéndome unas enormes pinzas.
- Ay! Ay!- gemía yo, al sentir como mi lengua era extraida de cuajo.
La operación duró una eternidad que, en realidad, fueron unos instantes. La bata blanca del doctor se había vuelto roja.
- Ahora, no hable durante un rato -, me dijo dándome unas palmaditas en la espalda y empujándome hacia la puerta de salida.
Al cabo de unas horas, cuando el dolor se hizo llevadero y sentí mi nueva lengua moverse entre los dientes, me atreví a pronunciar unas palabras:
- Sí, sí, provant, provant... bon dia, bona tarda, bona nit... ja parlo català!

0 Comments:

Post a Comment

<< Home